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Partos sin anestesia, fracturas sin operar, entre otras: Las graves denuncias de pacientes y doctores del Hospital Carlos van Buren

En múltiples oportunidades se ha dicho que el Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso, está en crisis. Hoy son los propios médicos los que denuncian.

Dicen que no tienen los insumos más básicos y necesarios para brindar una atención digna, y que esta situación pone en constante riesgo a los pacientes.

«No tienen donde acostarse», «existe la hospitalización vertical donde el paciente está acostado con un suero por días», «no tenemos mucho que ofrecer acá» o «hay también riesgo de que hay pacientes que puedan fallecer», son sólo algunas de las denuncias que realizan los profesionales. Pero no se acaba ahí.

¿Cómo se explica que el suero intravenoso sea aplicado en una silla, que las camillas son improvisados sillones y que la gente esté hasta en el suelo esperando atención?

¿Cómo se explica que esto siga pasando en un hospital público y que además es el más importante de la Región de Valparaíso?

El relato de pacientes por la crisis del Hospital Carlos van Buren

«Aquí la gente llega, no hay camillas, se quedan en la silla haciendo el tratamiento intravenoso, porque no hay lugar donde puedan ellos tenderse», señala uno de los pacientes del centro asistencial.

«Las camillas yo creo que no tienen dos segundos de uso que ya se la están pasando a otro, se la están prestando. Molestan al paciente, muchos con vías… Me pusieron una ’18’ porque no tienen vías más chiquititas, entonces imagínate el dolor…», expresó otro.

Son varios los secretos a voces: las condiciones en las que trabajan los profesionales, que faltan insumos, también personal médico y que las condiciones para atender a los usuarios no son las mejores.

Las denuncias de los médicos del Hospital Carlos van Buren: vuelta a los años 70, partos sin anestesia…

Pero, ¿Qué hay detrás de este estado crítico en el que se encuentra el Hospital Carlos van Buren? Esta vez, son los propios médicos los que denuncian.

La jefa de la unidad de Medicina Materna Fetal del hospital, Paulina González, señala que «hoy día vivimos una crisis de las peores de este hospital. Y en el último tiempo he tenido dos noches de turno sin anestesista, eso implica que las pacientes están en riesgo vital, porque si nosotros tenemos que operar una cesaría de emergencia que a veces tienen cinco minutos para salvar la guagua y la mamá también y no tenemos un anestesista puede haber una fatalidad».

Esa fatalidad mencionada ya ha estado, y muy cerca. Y no es una, son varias las mujeres que han tenido que dar a luz sin anestesia. Un momento que debería ser especial y que termina siendo traumático por no contar con los insumos y especialistas necesarios.

Una de esas madres explica que «el anestesiólogo no llegó, así que tuve mi parto sin anestesia… Yo vi muchas niñas que lloraban, que se retorcían en la cama esperando que las ayudaran y nada».

Y es que la falta de anestesiólogo se ha hecho común. Muchas veces hay solo uno para todo el hospital, se priorizan urgencias y casos como estos quedan en espera hasta que ya no pueden más.

La pediatra broncopulmonar del Hospital Carlos van Buren, Marietta Núñez, denuncia que «se han dilatado las compras, la aprobación de varios insumos como filtros para espirometría. De hecho, hoy logramos hacer espirometría porque desde un CESFAM nos prestaron los filtros, siendo nosotros el hospital de referencia».

Y para agregar otra preocupación, todo esto pasa y aún no llega el invierno: Ya tienen pacientes hospitalizados con crisis asmáticas, y no cuentan con los insumos necesarios para tratar una insuficiencia respiratoria. ¿Cómo será entonces en plena situación crítica? ¿A cuánto llegará el colapso del recinto?

Falta de dinero que también se refleja en los hospitalizados. Los médicos aseguran haber vuelto a trabajar como en los años 70’s por la falta de insumos. Se las ingenian para tratar dolencias.

En traumatología, por ejemplo, prácticamente volvieron al pasado. Hace meses que no pueden operar algunas fracturas.

La traumatóloga Sarah Evans revela que «antes se ponían clavos, se ponían placas y ahora estamos recurriendo volver al yeso, como se hacían en los años 70, 80. Estamos con una fila de pacientes poniéndole yeso con fracturas de pierna incluso expuesta, manejándolo con yeso».

Finalmente, ¿Dónde está el problema? Los profesionales apuntan a la falta de recursos, a los proveedores que tienen al recinto bloqueado por deudas millonarias, y que pese a que el presupuesto aumentó en un 14% para este año los recursos, aseguran que esto aún no llega.

Desde el Hospital señalaron que «estamos comprometidos en solucionar un problema histórico del Hospital Carlos Van Buren, para lo cual desde el primer día de esta gestión hemos contado con el respaldo de nuestras autoridades de salud».

Durante las últimas semanas el Hospital Van Buren ha acumulado titulares luego que sus propios funcionarios denunciaran la falta de recursos, lo que ha llevado a que proveedores suspendan el suministro de medicamentos e insumos, que ha terminado con la suspensión de atenciones de cientos de pacientes.

Pero fue justamente esta crisis la que llevó a realizar una revisión de los estados financieros, en la cual la autoridad sanitaria detectó serias irregularidades que la llevaron a presentar una querella por fraude y malversación de fondos públicos en contra de quienes resulten responsables.

En la querella, presentada por el Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio, se detalla que “se ha podido establecer, la existencia de un cuantioso pasivo oculto de ese establecimiento, el cual no está determinado con exactitud, debido a que, irregularmente, no fue ingresado su monto total al Sistema para la Gestión Financiera del Estado (SIGFTE), que es la plataforma que permite a las instituciones del Gobierno Central la captura, procesamiento y exposición de la Ejecución Presupuestaria, generar la contabilidad y realizar los cobros y pagos”

Pero además, se explica que “se ha incurrido sistemáticamente en estas omisiones, en un contexto de diversas irregularidades, que no han permitido a ese establecimiento declararla determinadamente, cuantificarla y consecuentemente, no se explica con exactitud a que rubros corresponden los gastos que la integran y sus respectivas justificaciones“.

El cálculo preliminar, es que entre la deuda que el hospital sí registro, y la que realmente existiría, habrían más de $22 mil millones que no fueron reportados, “lo cual es una aproximación que podría variar, aunque no de manera sustantiva”.

Hospital Van Buren contrató funcionarios del recinto a través de empresas externas

Y la deuda oculta que encontró Salud no se trataría de una situación aislada. Según la querella “se ha incurrido sistemáticamente, en estas omisiones, en un contexto de diversas irregularidades, que no han permitido a ese establecimiento declararla determinadamente, cuantificarla y consecuentemente, no se explica con exactitud a que rubros corresponden los gastos que la integran y sus respectivas justificaciones”.

Aunque la auditoría que se ha llevado a cabo ha revelado algunos indicios. Por ejemplo, el Servicio de Salud constató que el Hospital Van Buren contrató servicios de la empresa Servicios Clínicos Limitada, formada en enero de 2023 por dos enfermeras que trabajan en un hospital vecino.

Las contrataciones con esta empresa, realizadas por trato directo, consideraron más de $766 millones para proporcionar recursos humanos a la unidad de pabellón del hospital. En la querella se acusa que “una parte importante de los recursos humanos que ofrece esta empresa en la ejecución del contrato, son trabajadores activos del Hospital Carlos Van Buren, incluso reciben pago de horas extras como funcionarios, sin embargo, solicitan permisos al hospital los días que trabajan para la Servicios Clínicos Limitada, cumpliendo servicios en dentro del horario de sus jornadas como funcionarios”.

A esto se suma que la autoridad sanitaria detectó que se han creado otras sociedades médicas “con los mismos profesionales que muestran una baja producción en sus turnos. Además, se refuerza la atención médica en la Unidad de Emergencia, contratando médicos a honorarios, algunos de los cuales, ya trabajan como funcionarios del hospital, así, los registros indican una dotación de médicos que supera los 100 profesionales, los cuales no podrían ejercer los servicios contratados, porque, esa cifra supera la capacidad real de prestaciones médicas que se pueden otorgar en la Unidad de Emergencia, lo cual evidencia, que se están pagando con recursos públicos, servicios que en la práctica no se prestan”.

Otro caso detectado es el de las compras por trato directo a la empresa Ingeniería y Gestión NOCTUA SpA, bajo la figura de “compra de servicios especializados”. Por este medio se logró la incorporación directa de dos ingenieros biomédicos al área de equipos médicos y otro profesional al área de compras públicas del Hospital. Posteriormente, también se contrató a un cuarto profesional, ingeniero biomédico, que se integró a los procesos de compra de equipos durante la campaña de invierno 2024, tratos directos por los cuales el hospital emitió a esta empresa órdenes de compra por $61.812.251 en el año 2023 y de $73.811.516 en el año 2024.

De acuerdo a la querella presentada, “esta incorporación de los profesionales de dicha empresa, en áreas críticas del Hospital como son compras públicas y equipos médicos, permite que sea el mismo proveedor que realiza las mantenciones de equipos médicos y le vende repuestos al Hospital, el que incida en las decisiones de compras de los mismos, en sus especificaciones técnicas, en la determinación del precio, etc. Esto vulnera, todas las obligaciones de control del establecimiento, falta de probidad y presumible dolo o al menos negligencia equiparable a éste, así como abandono de deberes funcionarios”.

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